martes, 22 de julio de 2014

Resúmenes

 ¡Hola! Bienvenidos. Muchos de ustedes me conocerán personalmente, muchos no, muchos creen que "no existo". Mi nombre es Alcides "Alcho" Leguto, y soy estudiante de la Fac. de Cs. Bioquímicas y Farmacéuticas (la efebioiefe, cariñosamente) de la Universidad Nacional de Rosario.

 Hace unos años, junto a un grupo de amigos de la Facu, armamos un grupo con aires de asociación (AREByQ) con el fin de compartir información y materiales que nos resulten útiles y/o interesantes para el cursado de las carreras que hacíamos (azarosamente Lic. en Química y Lic. en Biotecnología). Como imaginarán, no funcionó. Mantenerla succionaba mucho valioso tiempo, y más allá que empezó a expandirse lentamente, la relación costo-beneficio estaba demasiado para el lado del costo.

 Sin embargo, la aproveché para algo que tenía ganas de hacer hace rato y no encontraba la manera. Desde mi primer año de cursado, los resúmenes de las materias que cursaba los hice en computadora (por prolijidad, versatilidad y rapidez). En realidad, más que resúmenes son síntesis, recortes de lo dado en cada materia de acuerdo a lo que la cátedra presuponía en cuanto a longitud y fuente. Luego, resumía cada síntesis a la hora de preparar el final en forma de cuadro, cuento, ensayo poético o lo que fuera necesario. Estas síntesis llevaron un gran esfuerzo. Cada una nace de leer diferentes textos sobre el mismo tema y mezclarlos de la manera más útil posible. No obstante, luego de resumirlas, se volvían inútiles y terminaban guardados en una carpeta polvorienta que probablemente nunca más tocase. De ahí que surgió la pregunta de ¿por qué no compartirlos?

 Una de las razones por la que escribo esta testamentosa introducción a los links (que están más abajo por si no han sido suspicaces aún) es para expresar mi voz sobre el origen de la idea de subir las síntesis. Por los pasillos de la Facu he escuchado varias versiones sobre por qué "el Alcho" subía los resúmenes, y no pocas han caído en el típico "buscar fama", "sacar un rédito económico" o "con fines políticos". Más allá de las criticables intenciones de estas hipótesis, una de ellas es correcta: la última.

 Claro que el compartir las síntesis persigue un fin político, sin confundir este con una política partidaria. A lo que me refiero es a que poder haber llevado a cabo (y concluido) mis estudios en la Facultad se debe a la posibilidad de acceso a Educación Superior pública y gratuita. Y una Universidad Pública no sólo se construye desde un despacho estatal, o desde una banca en el parlamento. Nosotros, como alumnos, también somos actores y garantes de la Universidad Pública, y ayudamos a construirla desde adentro y en un gran abanico de formas. Desde la participación en partidos políticos universitarios, hasta el más simple respeto por las instituciones democráticas, somos parte activa de su defensa.

 Es por esto que considero que compartir nuestro esfuerzo no es una vanidad y, saliendo de las ideas que los noventa nos vomitaron, ayudar al otro no es ponernos en desventaja sino construir pluralmente nuestro camino profesional. De aquí que además de compartir las síntesis, dejo abierto este espacio para todo aquel que quiera compartir material, resúmenes, información o recursos que considere de utilidad para la comunidad estudiantil de nuestra Facultad (hay cuatro carreras más, con materias exclusivas, ejem...).

 Por último, recalcar que estas síntesis fueron hechas a gusto y piacere de quien les habla (o escribe...) y de acuerdo al recorte de temas que consideré menester para cada asignatura. Por esto, es imprescindible actualizar la información, así como también revisar ante la presencia de errores de todo tipo (desde ortográficos hasta conceptuales). Las síntesis están pensadas para servir de ayuda en la orientación, no como material de estudio, y nunca reemplazarán los libros, apuntes y consultas. Y, claro está, cualquiera de ellas será eliminada de este blog ante el pedido expreso de los docentes responsables de las asignaturas, si así lo considerasen pertinente.

 Aquí abajo están los links ordenados por carrera y año. Los archivos poseen contraseña: es Heineken (con H mayúscula). 

¡Un gran saludo y éxitos!

Alcho             

Licenciatura en Biotecnología

Primer año

Segundo año

Tercer año

Cuarto año

Licenciatura en Química


Segundo año
Tercer año

Cuarto año

lunes, 14 de julio de 2014

Apunteca comunitaria de la FBioyF

¡Me complace anunciar la creación de una apunteca comunitaria para la Facu!

 Una excelente iniciativa que depende de todos hacerla prosperar...

 El link del grupo de Facebook es

Van y vienen los apuntes

 ¡A aprovecharla!

domingo, 13 de julio de 2014

En Medicina incluyen nuevas miradas sobre la salud

La Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario comenzó con el dictado de una nueva materia electiva, la BioNeuroEmoción, un método creado por el psicólogo español Enric Corbera, que busca identificar la emoción oculta detrás de todo síntoma o enfermedad.
Expresa de una manera clara la relación entre las emociones inconscientes, su impacto en la biología y en la calidad de vida. El profesional integró diversas teorías y conocimientos facilitando la puesta en práctica de esta mirada particular de los problemas de salud. La iniciativa de la facultad está enmarcada en una tendencia de la casa de estudios a abrirse a nuevas ideas que conciban a la persona de una
manera mucho más integral.
Corbera, director del Instituto Español de BioNeuroEmoción, estuvo en Rosario para la presentación de la materia, en la que participaron el responsable académico, Eduardo Elizalde, y la vicedecana de la facultad, Lilian Frankel.
Durante el lanzamiento, Elizalde, quien a su vez es secretario académico de la Facultad, apoyó la novedad y dijo que viene a completar los conocimientos y avances a nivel científico. Además contextualizó el hecho en una tendencia de la universidad a abrirse a otras miradas. “La facultad viene ya practicando un cambio curricular desde el año 2001 en que se implementó la nueva currícula, cuyo objetivo es que el futuro profesional mire al ser humano desde la triple mirada: la biológica, psicológica y sociocultural. Los médicos se han formado en un paradigma fundamentalmente biologicista, donde se concibe al paciente separado
de su entorno, su familia, alimentación, emociones y medio ambiente”, dijo.
"De acuerdo a la BioNeuroEmoción lo que uno siente impacta en nuestro sistema nervioso y éste se va a expresar en nuestra biología. Allí ya tenemos un mecanismo por el cual empezamos a estudiar la enfermedad desde un paradigma diferente al que se estudia habitualmente en la universidad”, aclaró el médico.
Método ecléctico . Al elaborar el método, Corbera unió distintas teorías y se apoyó en el trabajo de numerosos investigadores con el fin de optimizar los tratamientos que cualquier persona recibe, sean alopáticos, complementarios o tradicionales. Se centra en el estudio de los programas biológicos que la naturaleza tiene para adaptarse al medio, a partir de la sintomatología de las enfermedades. ¿Cómo lo hace? Utilizando la metodología de la PNL (Programación Neurolingüística), la Hipnosis  Ericksoniana, el Transgeneracional, el Proyecto Sentido y los Ciclos Biológicos Memorizados, entre otras herramientas, algunas
de las cuales no son tan conocidas en la ciudad pero persiguenun mismo objetivo: descifrar la expresión de las emociones inconscientes en la biología de la persona.
Otros recursos de los que se vale son la epigenética conductual, entrelazamiento cuántico y la Nueva Medicina del doctor Hamer. “El método es ecléctico, integra estos recursos de tal manera de facilitar la puesta en práctica. Cuando empecé a armarlo ya llevaba tiempo trabajando en un curso de milagros (donde se enseña que la enfermedad y la salud se encuentra en la mente, por lo tanto hay que sanar la mente, los pensamientos, sentimientos). Luego empecé a estudiar hipnosis, psicología, también conocí el trabajo del doctor Hamer (creador de la Nueva Medicina germánica, que describió sus leyes acerca del sentido biológico de las enfermedades)”, dijo Corbera.
Unidad. Para tratar de entender y empezar a acercarse a estas herramientas, el médico Elizalde brindó algunas aclaraciones. En primer lugar dijo que cuando no hay una coherencia entre lo que pensamos,
sentimos y hacemos, expresamos esa incoherencia en algún síntoma. En el caso de uno de los recursos, el Transgeneracional, explicó: “Todos sabemos que tenemos herencia, que la recibimos a través de
los genes. Pero los genes no sólo transmiten la información del color de ojos y la altura, también las emociones”. Por eso mediante la metodología Transgeneracional se hace un árbol genealógico donde se observa la historia familiar y se empiezan a entender experiencias que vienen heredadas. Esto tiene que ver con la epigenética conductual; en la Universidad McGill de Montreal, Canadá, se ha estudiado esto.
Por otra parte, el Proyecto Sentido se refiere a la influencia de las emociones de los padres en la concepción de un hijo y sus años iniciales. Mientras que la física cuántica es el punto de partida para entender
la metodología. Se busca entender más allá de la física clásica, determinista, donde todo se puede medir y explicar, ocupándose de los fenómenos físicos a escalas microscópicas.
Estas herramientas se utilizan para acompañar a la persona a encontrar la emoción oculta, asociada al síntoma y el sentido que tiene desde la historia personal, familiar y transgeneracional. Para así hacerla consciente, poder tratarla mediante técnicas de desaprendizaje y favorecer la curación o tratamiento mediante la liberación de la emoción anidada en el inconsciente.
La BioNeuroEmoción recién desembarca en Rosario y en los estudiantes de medicina hay interés por estudiarla. Lo cierto es que es otra manera de pensar la salud, por lo tanto habrá que esperar un tiempo para que se vaya procesando toda esta información. Desde la Facultad de Ciencias Médicas se está buscando aportarles a los estudiantes una visión más amplia y otros recursos que los van a ayudar y enriquecer en la práctica profesional. “Estamos ofreciendo una información nueva para estar a la vanguardia del conocimiento”, concluyó Elizalde.
Lanzamiento en la facultad
El pasado 28 de abril se realizó la inauguración de la nueva materia electiva de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNR, denominada BioNeuroEmoción, creada por el español Enric Corbera. La materia está dirigida no sólo a estudiantes de medicina de la Facultad de Ciencias Médicas, sino también a alumnos de enfermería y fonoaudiología, además está abierta al resto de los estudiantes de la UNR.
El responsable académico de la asignatura, el doctor Eduardo Elizalde, aclaró que está pensada para quienes están en ciclos avanzados en sus estudios. “Hay mucho interés en esta propuesta por parte de los alumnos. La materia ya comenzó a dictarse y el cupo está lleno. La materia es anual”, dijo. Más información en www.BioNeuroEmocion.com
Por Belén Travessaro
http://www.lacapital.com.ar/salud/En-Medicina-incluyen-nuevas-miradas-sobre-la-salud-20140514-0091.html

La ciencia se retracta: crece el número de errores y fraudes

Los científicos que el 18 de marzo anunciaron haber detectado ondas gravitacionales, "los ecos del Big Bang", la evidencia de que el universo pasó por un período de rápida inflación menos de un segundo después de la explosión inicial, se apuraron a festejar. Equipos independientes (uno de ellos, el del argentino Matías Zaldarriaga, que trabaja en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, en los Estados Unidos) descubrieron que habían subestimado el "ruido" que introduce en las mediciones el polvo interestelar. Aunque todavía resta confirmarlo con nuevas observaciones, los especialistas ya no creen en el hallazgo.
"Parece que la gente del Bicep 2 [así se llama el experimento] cometió un error", dice Zaldarriaga, que ya dio una conferencia para explicar los hallazgos en Caltech y otra en la Universidad de Stanford, donde trabajan varios de los integrantes del equipo de investigadores.
Éste es sólo un ejemplo de un fenómeno que incomoda a los científicos: las retractaciones (retirar publicaciones por errores, falsedad o manipulación de datos) están creciendo y se producen cada vez en plazos más breves. Trabajos que llegaron a las tapas de los diarios en todo el mundo debieron ser corregidos o retirados por contener fallas graves, descubiertas por otros científicos.
Hace apenas unos días, Haruko Obokata, del Centro Riken, de Kobe, Japón, aceptó retractarse de uno de los dos controvertidos trabajos en los que afirmaba haber creado un nuevo tipo de células madre con sólo sumergir células adultas en un medio ácido durante 30 minutos. Los estudios, considerados un hito, se publicaron en Nature en enero, pero fueron atacados casi inmediatamente cuando otros científicos comprobaron que contenían imágenes manipuladas y duplicadas.
En otro paper ampliamente difundido el año pasado, investigadores de la Universidad de Oregon afirmaron haber conseguido la "figurita difícil" que se disputaban varios grupos al crear células madre específicas del paciente reprogramando óvulos hasta un estadio embrionario. Errores en cuatro datos y la acusación de que el trabajo había sido aprobado tras sólo unos días de referato, hicieron sospechar que podía tratarse de un fraude, pero este año los hallazgos finalmente pudieron reproducirse.
El primer artículo retractado por plagio se publicó en 1979. Para algunos, la multiplicación de retractaciones que se registró desde entonces es signo de una mayor exigencia de transparencia de la propia comunidad científica. Pero hay quienes dicen que lo que finalmente se da a conocer es sólo la punta del iceberg. En un artículo publicado en Nature, Richard van Noorden calcula que en la última década el número de retractaciones se multiplicó por 10, mientras el de publicaciones creció 44%. La mitad de las retractaciones se deberían a conductas fraudulentas.
Una revisión ya clásica de Daniele Fanelli en Plos One afirma que entre el 1 y el 2% de los científicos admite haber inventado o modificado datos por lo menos una vez, pero más del 30% dijo conocer a alguien que había incurrido en este modus operandi.
Hoy, la visión del científico como un ser impoluto está dejando paso a la de un personaje movido por intereses y emociones tan humanas como las del resto de los mortales.
En agosto de 2010, el periodista científico Ivan Oransky fundó con Adam Marcus el blog Retraction Watch para traer a primer plano estos casos. "Habíamos cubierto retractaciones durante años y nos dimos cuenta de que detrás de cada una había una historia que merecía ser contada", dice Oransky, desde Nueva York.
Aunque al principio creyeron que iban a publicar un post de vez en cuando, hoy están produciendo dos por día. "Creemos que la ciencia debe corregirse a sí misma -explica Oransky, director editorial de MedPage y profesor de la Universidad de Nueva York-. Si la ciencia no habla de sus faltas, lo harán sus enemigos. La verdad siempre aparece, y si simplemente ocultamos los errores y las fallas, no tendremos credibilidad."
Oransky cuenta que constantemente les dicen [a él y a Marcus] que no hagan tanto hincapié en las faltas. "Pero están equivocados -subraya-. Dicen «ok, hay errores, pero barrámoslos debajo de la alfombra». Sin embargo, no se puede seguir asegurando que los problemas no existen..."
"Creo que es un signo de los tiempos -opina Pedro Bekinschtein, investigador del Instituto de Biología Celular y Neurociencias de la Facultad de Medicina de la UBA-. Seguramente ocurría antes, pero es probable que ahora suceda con más frecuencia porque hay más científicos, y también más probabilidad de que alguien mienta o fabrique datos. Pero hay una razón de fondo que excede el simple ego de los investigadores o la intención de ser «el primero». Hay muchísima presión, sobre todo en los países desarrollados, por publicar en lo que se conoce como revistas de «alto impacto». Muchas veces es el mismo jefe de grupo el que traslada la presión a los posdocs o doctorandos, y algunos fabrican datos para congraciarse con él."
Para Alberto Kornblihtt, multipremiado investigador del Conicet, "La mentira tiene patas cortas. Si algo es cierto, debe poder ser reproducido por otros experimentadores. Cuando esto no ocurre, primero se abre la puerta a la sospecha y, luego, al escándalo. ¿Qué lleva a un investigador a cometer fraude? Afán desmedido de fama, reconocimiento de sus pares y la sociedad, viajes, mayores subsidios y dinero. También contribuyen la presión institucional o gubernamental, el mesianismo, el temor al fracaso. Pero paradójicamente, los mismos motivos que promueven el fraude ayudan a prevenirlo. Quien quiera alcanzar y mantener la fama, será mejor que se comporte honestamente, porque corre el riesgo de perderlo todo."
Pablo Argibay, director del Instituto de Ciencias Básicas y Medicina Experimental del Hospital Italiano, cree que hoy se combinan fortísimos intereses económicos. "Apenas un investigador tiene algo patentable entre manos, se acercan inversores de riesgo que aportan millones, pero quieren salir rápido del «riesgo» -dice-. Los grupos quieren publicar rápido para conseguir más recursos y para lucrar en algunos casos. A veces hablás con investigadores que tienen una especie de «alucinación» intelectual. Ven resultados donde sólo hay humo."
Para Bekinschtein, dado que el sistema "publish or perish" (publica o perece) seguirá existiendo, quizá las ciencias biomédicas deberían adoptar un sistema de repositorios de datos "crudos", abierto a toda la comunidad científica. "Así, sería mucho más difícil que una manipulación estadística o una falsificación de datos pase desapercibida", destaca.
Acerca del Bicep 2, Zaldarriaga comenta: "Después de que se presentaron los resultados,hubo peleas en blogs, rumores de todo tipo, ataques personales, idas y venidas en Twitter. Los distintos grupos «actuaron» un poco para los medios. Nunca hubiera creído que iba a ver eso en la cosmología, algo tan distante de la vida cotidiana...".
Todo indica que en lugar de ofrecer evidencias de la inflación planteada por Guth y Linde (que en septiembre recibirán en Oslo el premio Kavli, de un millón de dólares, por sus aportes) los científicos de Harvard podrían haber detectado sólo polvo interestelar. "Parece que todas las estimaciones están mal", afirma Zaldarriaga. Pero enseguida agrega: "Sin embargo, hay algo positivo en todo esto: publicar es más fácil y no es una garantía, pero cuando algo se da a conocer, hay un referato público más estricto. Son muchos más los que te están mirando".

ALGUNOS DE LOS CASOS MÁS RESONANTES

Historias en las que confluyen desde errores leves hasta invención de datos
Clonación de células
El 15 de mayo de 2013, los diarios publicaron que científicos estadounidenses habían logrado extraer células madre humanas de óvulos clonados con la misma técnica que produjo a la oveja Dolly. El estudio, dirigido por Shoukhrat Mitalipov, de la Universidad de Oregon, en los Estados Unidos, fue publicado en la revista Cell y duramente criticado por haber sido aceptado tras un proceso de referato inusualmente breve. Sólo pudo ser reproducido un año más tarde
Células madres en 30 minutos
El 28 del mes pasado, Haruko Obokata, del Centro Riken de Biología del Desarrollo, en Kobe, Japón, aceptó retractarse de uno de los dos controvertidos trabajos que había publicado en Nature y en los que afirmaba haber logrado crear células madre pluripotentes sumergiendo células adultas en un medio ácido.
Ondas gravitorias
Una colaboración internacional se apuró a anunciar en marzo (antes de publicarlo) que había tenido éxito en su intento de detectar ondas gravitacionales utilizando un radiotelescopio ubicado en el Polo Sur llamado Bicep2. Se lo consideró uno de los hallazgos más importantes del siglo, pero pocas semanas más tarde los físicos encontraron errores en el trabajo. Sugieren que lo que detectaron puede no haber sido más que polvo interestelar.

ANTECEDENTES

Clonación
En marzo de 2004, Hwang y su equipo anunciaron que por primera vez habían clonado un embrión humano. En diciembre de 2005 se comprobó que dos estudios de clonación con células madre publicados en Science se habían basado en datos falsificados y tuvo que renunciar.
Neurociencia
Una investigación interna de su universidad comprobó que fabricó y falsificó datos. Varios de sus papers, en revistas como Science y Nature, aseguraban que los primates poseen habilidades cognitivas similares a las de los humanos. Lo obligaron a renunciar a su puesto de profesor en 2011.
Psicología
Era una estrella académica y autor de varios estudios impactantes sobre comportamiento humano. Fue obligado a renunciar como decano de su facultad en 2011, después de que se descubriera que había fraguado 55 trabajos..
Por Nora Bär.
http://www.lanacion.com.ar/1699710-la-ciencia-se-retracta-crece-el-numero-de-errores-y-fraudes

“YOGURITO es un ejemplo de interacción multisectorial con impacto en la sociedad”

Graciela Font, investigadora superior del CONICET y directora del Centro de Referencia para Lactobacilos (CERELA-CONICET) trabaja junto a María Pía Taranto, investigadora independiente del Consejo, en el estudio de las propiedades de la bacteria láctica Lactobacillus rhamnosus CRL 1505 y su aplicación en el desarrollo de alimentos funcionales probióticos, es decir, microorganismos vivos que administrados en cantidades adecuadas, son capaces de producir un efecto benéfico para la salud del consumidor.
Tras años de investigación, en 2007 se presentó YOGURITO, un yogur enriquecido con el probiótico Lactobacillus rhamnosus CRL 1505, y se evaluó su efecto en la salud de niños en condiciones de vulnerabilidad. Por los beneficios que aporta, el Gobierno de Tucumán lo incluyó a partir de 2008 en los planes alimentarios de la provincia.
Este yogur es fruto de un trabajo intersectorial entre los Ministerios de Desarrollo Social, Educación y Salud tucumanos, la cartera de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación, el CERELA y una PYME local encargada de elaborar los productos lácteos a los que se les adiciona el probiótico.
¿Cuáles son los beneficios del consumo de YOGURITO en los niños?
MPT: Este tipo de alimento mejora el estado general del organismo al aumentar las defensas naturales por estimulación del sistema inmunológico. Al consumirlo, el niño está en mejores condiciones frente a infecciones intestinales y respiratorias. El consumo de YOGURITO potencia la acción de antiparasitarios, reduciendo en número y tipo de parasitosis. Estos beneficios contribuyen a la disminución de la morbilidad infantil por las enfermedades de mayor prevalencia en la infancia, situación agravada en poblaciones con necesidades básicas insatisfechas. Esto se refleja, además, en una menor deserción escolar por estas causas.
¿A quiénes alcanza YOGURITO?
GF: Actualmente YOGURITO es consumido por niños en edad escolar, particularmente del ciclo primario, como parte del desayuno o la merienda. Sólo en Tucumán, unos 200 mil alumnos que asisten a escuelas públicas de Capital y Gran San Miguel de Tucumán reciben el yogur probiótico tres veces por semana durante el período de clases.
¿Qué son los alimentos con probióticos?
MPT: Se incluyen en el grupo de alimentos funcionales, aquellos cuyas propiedades trascienden las inherentes a las propiedades nutritivas per se del alimento. Al hablar de probióticos, hablamos principalmente de bacterias lácticas, microorganismos reconocidos como seguros para el hombre y los animales. Para que una bacteria láctica sea considerada probiótica debe reunir algunos requisitos básicos como sobrevivir al pasaje gastro-intestinal tolerando las condiciones de acidez y llegar a intestino en cantidades suficientes para ejercer sus efectos positivos en la salud del consumidor.
¿En que se diferencian de los yogures comunes?
MPT: El que no es probiótico, tiene los mismos beneficios que un alimento lácteo, es decir que contribuye sólo a nivel nutricional proporcionando nutrientes y oligoelementos importantes. En cambio, el consumo de un alimento probiótico aporta beneficios que van más allá de los atributos nutricionales del producto en sí, tales como reforzar específicamente las defensas naturales del consumidor, con lo cual el individuo resulta menos propenso a contraer enfermedades.
¿Cuál es la importancia del proyecto a nivel social?
GF: A partir del programa creció el interés por parte de los docentes y también de los padres de los niños que reciben el yogur por saber más acerca de la alimentación sana y poco a poco incorporar hábitos saludables de higiene y nutrición, e incluso los propios niños fueron los transmisores de estos conocimientos. YOGURITO constituye un paradigma de interacción entre los sectores científico-tecnológico, productivo y estatal con un impacto concreto en la sociedad.
¿En qué provincias se implementa el programa? ¿Hay algún proyecto para ampliarlo a otras?
GF: El proyecto ya trascendió las fronteras de Tucumán y otras provincias se sumaron a esta iniciativa, cuyo eje es la innovación y la inclusión social. Entre otras Santiago de Estero, San Juan, Misiones, Entre Ríos y recientemente el Municipio de Luján, en la provincia de Buenos Aires, a través de convenios con el CONICET. Sin duda nos gustaría que este tipo de proyecto pueda aplicarse en todo el ámbito nacional para fortalecer el estado sanitario de la población infantil.
¿El CERELA desarrolla otros productos similares?
MPT: A partir del microorganismo probiótico CRL1505 se desarrollaron otros productos que se suman al mercado social. Son BIOSEC, un probiótico deshidratado, y CHOCOLET, una leche chocolatada probiótica, que se incluyeron en el Programa Social en el año 2010. De esta manera se pudo extender los beneficios a escolares de zonas de difícil acceso. Otro producto desarrollado, en vías de sumarse a los anteriores, es un queso probiótico, elaborado con la misma cepa.
GF: Otros desarrollos tecnológicos a escala prototipo son, por ejemplo, complementos dietarios con efecto gastroprotector o bebidas funcionales a partir de derivados lácteos como lactosuero. Esperamos que estos productos puedan arribar algún día al mercado social como YOGURITO, CHOCOLET Y BIOSEC o comercial. En ese caso, queremos que conserven el espíritu social y puedan tener un precio accesible, de manera que puedan ser consumidos por la población en general, aún por aquellos de menores recursos.
El equipo de investigación de Yogurito en CERELA-CONICET está conformado por:
• Susana Álvarez. Investigadora principal.
• Julio Villena. Investigador adjunto.
• Susana Salva. Investigadora asistente.
• Martha Núñez de Kairuz. Profesional principal.
• Verónica Molina. Profesional adjunto.
• María José Fornaguera. Profesional asistente.
• Mariano Obregozo. Profesional adjunto.
Por Cecilia Leone.
http://www.conicet.gov.ar/yogurito-es-un-ejemplo-de-interaccion-multisectorial-con-impacto-en-la-sociedad/

sábado, 12 de julio de 2014

Un proyecto que asume el desafío de llevar la ciencia a la escuela

Eleonora García Véscovi, investigadora en biología molecular y la educadora Edy Machado, pasan revista a un proyecto que están llevando adelante sobre el modo de transferir conocimientos y experimentos científicos a los docentes secundarios, para que los vuelquen en las aulas. “Uno de los ejes de la política para la ciencia (…) debe girar alrededor de su difusión y su valor educativo”, sostiene Sara Rietti, la primera química nuclear recibida en la Argentina y para quien “hacer ciencia para aprender y enseñar” no es sino “una forma de valiosa de pensar; se trata de salir del oscurantismo para entender y desarrollar qué es lo que necesitamos como sociedad; eligiendo qué es lo que nos conviene en un mundo signado por la impronta científico técnico”.
La democratización del conocimiento fue uno de los núcleos del pensamiento latinoamericano sobre ciencia, tecnología y sociedad, según la visión de Rietti. El pensamiento latinoamericano encuentra su origen superada la mitad del siglo XIX para expandirse en los 60-70 del siglo XX. Se trató de una visión autóctona al rescate de un modo de pensarse antes de “ser pensados”. En nuestro país, intelectuales de la talla de Oscar Varsavsky, Amílcar Herrera y Jorge Sábato fueron, entre otros, quienes apuntalaron este patrimonio cultural para el manejo autónomo de la sociedad, en temas vinculados a la ciencia, la tecnología y la sociedad.
Es imprescindible asociar, como lo señala Rietti, “enseñar ciencia, a la alfabetización científica y tecnológica y a la democratización del conocimiento”. Es una opción sobre “la forma de enseñar” que toma como fundamentos “la igualdad y la democracia”.
Existen en nuestro medio, grupos e instituciones del sistema científico y tecnológico que se enfrentan al desafío de llevar la ciencia al aula. Un aspecto, tal vez uno de los más significativos, de la divulgación científica, la que involucra a otros actores. Es un modo de llevar adelante actividades vinculadas a la ciencia y a la tecnología. Es un modo de proponer a la sociedad formas de pensar.
Para Eleonora García Véscovi, doctora en Bioquímica, docente universitaria, directora de la carrera de Biotecnología e investigadora principal del Conicet, experimentar con la ciencia en las aulas “es el desafío que estamos tomando, desde el IBR, el Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario”.
Lo hacen, junto a Edi Machado, doctora en Ciencias de la Educación, docente y co-directora de la Escuela de Química. El proyecto, ya en marcha, tiene un nombre: “Libre Ciencia” y el mismo tiene como destinatarios a los educadores de nivel secundario.
El proyecto también involucra a quienes están haciendo su doctorado en el IBR, quienes son los encargados de “generar las propuestas experimentales para que puedan ser reproducidas en el aula. Un modo de enseñar ciencia, acercándoles herramientas a los docentes secundarios y facilitar su transferencia a los alumnos, al tiempo de despertar su interés y las vocaciones de los mismos, desde las escuelas secundarias”, afirma García Véscovi.
Edi Machado, por su lado, afirma que no sólo es posible, sino que ya cuentan con experiencias concretas. Para Machado, la aceptación de la propuestas se sustenta en que “el tratamiento didáctico que se les da a los experimentos, diseñados y desarrollados por los estudiantes del doctorado de ciencias del IBR, llevan como requisito que la información que nosotros vamos a ofrecerle al docente de la escuela secundaria, y que ellos, a su vez, volcarán a sus estudiantes, apunta a que el material ofrecido deberá ser necesario para quien la reciba, que le sea entendible, lo cual exige un adecuado tratamiento didáctico; que lo perciban como posible y que les resulte útil. Estando estos cuatro elementos: necesidad, “entendibilidad”, posibilidad y utilidad, harán que la información científica pueda ser incorporada, trasmitida, aceptada y asimilada”.
—¿Estos experimentos requerirán del docente secundario y de los establecimientos escolares recursos adicionales e infraestructura adecuada?
—(García Véscovi) La instrucción que tienen nuestros doctorandos es que los experimentos que seleccionen deberán estar constituidos por elementos accesibles para los docentes y los alumnos. Los mismos deberán estar confeccionados con materiales de fácil acceso y de costos reducidos; a la vez que los experimentos a realizar no deberán requerir instalaciones de gas u otras fuentes de energía adicionales para hacerlos seguros y factibles en el ámbito del aula. Cualquier escuela y cualquier aula con la infraestructura con que cuentan, podrán llevar adelante el experimento y extraer de los mismos los principios fundamentales de las ciencias. Proponemos trabajos que contemplen un aula desprovista de canillas, de conexión de gas y otros elementos adicionales. La práctica de la ciencia en el aula deberá realizarse con los elementos con que se cuentan cotidianamente; este es el desafío al que nos enfrentamos para que el desarrollo experimental se pueda hacer efectivo y sea lo suficientemente claro como para transferir el conocimiento de las ciencias que es el objetivo primario.
—(Edi Machado) El proyecto está próximo a cumplir un año. Hicimos la presentación en el IBR para que los doctorandos del instituto dieran a conocer cuáles eran los experimentos. Luego de lo cual hicimos una prueba piloto con un grupo reducido de docentes a los cuales se les presentaron los experimentos y nos dieron una devolución de lo cual salieron a la luz necesidades y posibilidades para llevarlos adelante satisfactoriamente. Conocimos límites que expusieron, temores y los alcances de la adecuación de los mismos a sus respectivos contextos.
—¿Se va a ser a pedido de los colegios o ustedes lo van a ofrecer?
—(G. V.) Lo vamos a implementar a través del Centro Científico Tecnológico Conicet Rosario. Pero la idea es hacer una apertura a los colegios de modo que haya una inscripción periódica en talleres regulares, donde podamos implementar esta transferencia de metodología y sus herramientas, de modo que los docentes puedan ir devolviéndonos sus opiniones e ir avanzando con el proyecto diseñándolo a medida.
—¿Por qué creen ustedes que los docentes puedan llegar a motivarse para hacer esta tarea extra? ¿Y qué motivación tendrán los alumnos para involucrarse en el aprendizaje de la ciencia?
—(E. M.) Los docentes, en principio, tienen una fuerte necesidad de acceder a una formación adicional en tarea experimental. Ésta es una actividad pedagógica muy poco desarrollada tanto en la formación inicial del docente como en su práctica cotidiana. La mayoría de los docentes carecen de experiencias porque hacen muy pocos experimentos. Sabemos que hacerlos despierta una gran curiosidad en el ser humano; lo que incluye a docentes y a sus estudiantes; por lo que se transforma, esta metodología, en el ingrediente principal para transferencia de conocimientos y desarrollo intelectual de ciencias biológicas y químico-físicas. Tenemos la convicción de que los docentes se van a sentir cómodos con este proyecto, porque el mismo no es una imposición. Es voluntario y suplementa la currícula escolar. Se van a encontrar con una total libertad para implementarlo, en el momento que crean oportuno y que les resulte factible como una tarea curricular o extracurricular. Creo que el ingrediente principal es que el mismo no es obligatorio.
—¿Cómo nació esta idea?
—(G. V.) Fue posible por una lectura que hicimos de la realidad que nos guió en la búsqueda del modo de cómo divulgar la ciencia. Nosotros estamos acostumbrados a contribuir y colaborar con las ferias de ciencias que organizan los colegios. Desde el programa del Conicet ‘Los científicos van a la escuela’ que son muy motivadores pero están acotados a un único evento esporádico; y donde la atracción es la figura del científico; por lo que seguimos indagando ya que veíamos que estos buenos intentos adolecían de algo decisivo: su falta de continuidad. Por lo cual, nuestro interrogante se centró en buscar una respuesta sólida a la siguiente pregunta: ¿por qué no darle un marco de continuidad al intento de divulgar la ciencia en las escuelas? Concluimos que la alternativa sería: transferirles a los docentes una herramienta que puedan usar a lo largo del período escolar.
—¿Qué esperan de este proyecto?
—(E. M.) Primero, que su impacto lo podamos medir. Y por otro lado, que los docentes se acerquen al mismo y traten de comprenderlo. La iniciativa parte del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario, donde se produce ciencia de alto nivel internacional, el sitio desde el cual hacemos la propuesta; un modo de que al aula llegue el modelo científico ‘puro’. De modo que los docentes se encontrarán en un ámbito donde se hace ciencia de punta. Y esto me parece que es absolutamente innovador.
Por Antonio Capriotti
http://www.elciudadanoweb.com/un-proyecto-que-asume-el-desafio-de-llevar-la-ciencia-a-la-escuela/